A chavetazos
vociferan los periódicos
amarrando la conciencia
de los zombies
y purifican
el estiércol de su fauna
vómitando odio en los vitrales.
Crucifican
el abecedario
mutilando
y lacrando
el lenguaje
de las verdades
que se esconden
y se mutan
trasgrediendo
el orden de las cosas.
Los aviesos
lectores de a pie
mascullan
los titulares del espanto
y se orinan
sobre el papel
amarillento y censurable.
Qué decir
de los noticiarios
mediocrefaranduleros
que compiten
exibiendo
el velorio de las carnes
que incineran
el talento de las formas
para tragarse la verdad
en cementerios.
Miro y escucho
los bocinazos de la noche
comulgo
en el vino ausente
escribiendo
las coordenadas de un poema:
Luego
atribulado en el silencio
recorro la calles de Lima
avergonzado
de los políticos farsantes
que contaminan con su aliento
la belleza del terruño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario