domingo, 12 de diciembre de 2010

Amor cósmico



Eres cósmica y delirante,
tu mirada agrieta mis sentidos,
humedece el madero de mis cruces,
distancia los abrigos de la nieve
y encápsula el resquicio de los átomos.

No podemos concebir:
la luz en su recorrido,
dejando
paréntesis para el retorno,
a tiempos imaginarios,
irreales e irredentos.

Es sideral el retrato
de tus emociones,
el brillo seductor de tu mirada,
la miel brotando de tus labios,
la vida en el jardín de tus entrañas.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Soledad en dos tiempos






En mi soledad habitan tus ojos,
como estrellas desencadenando los caminos;
encerrando la musicalidad del agua,
en lágrimas, sonrisas y distancias.

En tu soledad anida el fragor de mis silencios;
encerrados en manuscritos de tiempo,
en cúmulos de cántaros y moradas.

Entre tu tiempo y mi espacio
está la historia inventada en los retratos:
unos de pasiones desenfrenadas,
otros de cánticos apretados de esperanza.

No será tal vez este instante
una quimera;
será sí,
una máscara de cartas
que cubren con sus letras nuestras manos.



martes, 7 de diciembre de 2010

En el universo de tu cuerpo


Soy parte del universo de tu cuerpo,
del brillo sideral de tu mirada,
de las voces que ocultan nuestras sombras,
de las flores que adornaban tu cintura,
también del canto alborotado en tus mañanas.

Hoy la fiesta del fragor de nuestros cuerpos, es cosa distinta:
una brisa que besa suavemente tus cabellos,
una lágrima que remienda el estero de mis ansias.

Y tú, distante en el aroma de los besos,
ausente entre mis versos, amorosamente tierna en el silencio,
descendiendo grácil, entre sinfonías y misterios.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Recordando al combatiente



He recorrido
la alfombra desolada del camino.
Y procuro ser
el mismo que agitaba banderas,
que gritaba proclamas
y que escribía versos en la arena.

Hoy siento las cosas
en un laberinto de sueños inventados,
de ventanas cerradas por el llanto,
de miradas perdidas en soledades de espanto.

Me encuentro
profanando lápidas perdidas en la niebla, 
barrotes que esconden a los olvidados,
a los desaparecidos
en las baldosas de los cementerios clandestinos.

Me angustia
la ausencia de mis hermanos,
los labriegos del sol y la comarca:
los alegres huerequeques
que incendiaron las praderas,
hoy escritos en la memoria de los condenados.

Estoy alegre de verlos sonrientes
en sus sepulcros de aromas y guitarras,
de flores y fusiles,
de cartas y semillas,
de vientos y canciones.

Que no les llore la tierra,
que los bese el agua y la tormenta,
que sigan  feroces como el rayo
sublevando las montañas.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Los hijos de la luz




Esculpidos están los nombres,
con los que incendiaron de infamias, sus canciones:
son los aguerridos polluelos,
que aprendieron a volar
desde sus nidales hasta los altos picos,
sublevando el confín de los tiempos
para desentrañar la verdad,
entre canciones, tempestades y romances.

Son los hijos de la luz del horizonte,
los espléndidos jinetes del andamio,
los impetuosos caminantes del desierto,
los conquistadores meridianos del misterio.

domingo, 28 de noviembre de 2010



¡ No a la Guerra , Sí a la Paz !


Canción de locos







Me miro en la soledad de los caminos,
y pienso que el sufrimiento
es un invierno agitándose en otoños,
es un remanso en la quietud del ánimo,
una rueda aprisionando los sentidos,
una carta mutilada entre los dientes,
o una  flor violada en sus estambres.

Y luego sigo caminando,
dando círculos en contrario,
saludando el follaje de los árboles,
contando espejismos con mis manos.

Hoy,  
que estoy solo en la búsqueda de nada
atando misterios en coordenadas inútiles
aprisionando entre mi pecho
canciones, epitafios y sonrisas:
no estoy loco me gritan las estrellas,
la luz de los ojos misteriosos, 
la risa que atormenta mis oídos,
el harapo que cubre mis heridas.

Y no estás loco, me cantan los murciélagos,
los fantasmas que laceran mis oídos,
la burla de los pájaros que se agitan en su vuelo,  atormentándose en la lluvia.

Sigo dando saltos en la arena,
y se burlan de mi los grillos,
las luciérnagas,
los perros que aullan a los locos que no sueñan.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Cancionero del Tiempo y de la sombra




Cuesta caminar a peldaño abierto,
descifrar el misterio de tus besos
celebrando el brillo de tus ojos.
Cancionero del tiempo y de la sombra,
se agitan los veleros,
vuela en campanarios
la voz rugiente de mis ansias.
Y allá vamos
presurosos,
en movimientos cimbreantes
desgarramos nuestras pieles,
salvajes y convictos.


Hoy la soledad
ha vencido mis recuerdos,
descifrando los códigos del amor
vamos presurosos
celebrando
el almanaque roto de los niños otoñales.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Te recuerdo


Te recuerdo
en el silencio
incrustado en la penumbra,
en las flores alocando el horizonte,
entre voces, llanuras y canciones.
Es el recuerdo
origen de utopías,
de historias inventadas en la hoguera
y de buitres desgarrando la mañana.

Te recuerdo,
celebrando la vida en plena muerte,
amando a llantos
la herrumbre de las puertas,
cosechando aplausos
entre hambres disfrazados.

A veces amigo,
la vida nos juega a mausoleos,
a criptas que encierran nuestras sombras
en penas y barrotes que nos llaman.

Y aquí estamos
como siempre:
descifrando el sueño del arriero,
caminando en bosques de guitarras
huyendo de las fauces asesinas.
Y siempre alegres 
construyendo
alamedas y caminos
para transitar contigo en el recuerdo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cantar de brumas


Te encuentro vertida
como el agua
distanciándote a gritos
entre el silencio de las brumas
y el arrebato del sol en las cortinas.

Se enumera el silencio
huyendo de mi
y las sombras
tejen sombreros en los confines
arrebatándole luz al concebido.

Es el misterio
de los peñascos
que agrietan el horizonte
coronando de estrellas
los paisajes.

Y en la última cimiente
la tierra arrebata la vida al algarrobo.



lunes, 1 de noviembre de 2010

En el mar de los silencios



Quién cruza
en el silencio
los espacios de las formas
nutre su piel
en los espejos de la nada
y se coronan de nidales
los horizontes
atormentando la mañana.

Huyo de mi
en presagios y utopías
cercenando en el recuerdo
los sonidos
los vientos alocados
los petardos de amor
que incendiaron las comarcas.

Hoy
deletreando a golpes
los misterios de la piedra
subvertimos el orden
de los confines
que se agrietan
en las luces que se apagan. 

Nos persiguen
las sombras siniestras
de las voces del pasado
azotan nuestras pieles
penetrando las miradas
y cobijados en la luz
seguimos conspirando
en horizontes
descifrando
las arenas ocultas
que incineran las mañanas.

Prisioneros del mar
vientos al ristre
navegamos
eternos como el agua. 

En el silencio de las cruces








Una mirada
golpeando el horizonte
escribiendo emociones
amaneceres ocultos
siniestras manos  
una voz
que celebra en los sonidos:
cánticos de pájaros
sublevados a la aurora.

Es la herida
mortal de los ancestros
que huyen
sobre matorrales y comarcas
sin conquistar arenas y hojarascas.






Es la mirada
de las cruces
en su forma
de campanarios y guirnaldas
de aceros penetrando las mañanas
de agujeros que rompen mi silencio
de migajas de pan
humedecidos a la sangre.

Nos envuelve
un rosal
sin viento ni tiempo
de lluvias
golpeando nuestras sombras
de acertijos
en el quiebre de las luces,
de corales alocando a los delfines.

domingo, 31 de octubre de 2010

Fragor de tiempo



Estamos
prisioneros en el beso
amando a cuentagotas
sobre el lienzo
y se escuchan
presurosos los latidos
escribiendo
en nuestras pieles melodías.

Es la mirada
que en la paredes
dibuja rostros
y escudriña
en el torrente de mis venas
que se atrapa
en el brillo de tus labios
y en el fragor
de tus piernas matutinas.

A veces
el amor
se confunde
en las cortinas
cediendo al movimiento
de tu cuerpo
hasta caer rendido
en  el paisaje de tus formas. 

lunes, 25 de octubre de 2010

En el Tabanco de mis sueños



Mírame agitar las banderas
que son sueños,
en el libro de los bosques devastados.
Celebra conmigo
la canción de los remansos, 
ayúdame a sublevar los aposentos,
construyendo barricadas de amor entre los odios.


Hoy, celebro contigo
la vida en motitas de algodón,
en mares tan profundos
de luz como en tus ojos,
distantes caminamos
entre médanos y juncos.


Me quedan por escalar:
las moradas del crepúsculo
en las alas del Chilalo,
escribiendo consignas
entre zapotes y algarrobos.

Allí anida mi tiempo,
hermano domador de silencios,
de vientos amarrados al sol
y de moluscos peinando mi desierto.

He caminado por el Tabanco,
donde secuestré  tus besos
en la pausada soledad de los ancianos,
contemplando
a los descendientes del Tallan rebelde,
que con sus huesos
sepultó el odio de los conquistadores.

Hoy,
escribo esta carta
vieja compañera de los algodonales,
recordando tus rebeldes trenzas,
con las que construí mis sueños,
entre peces, chaquiras y callanas.

sábado, 16 de octubre de 2010

Canción de piedra





Vociferantes son los ritmos,
deletreando
los cimientos de la flora,
y se unen en su coro de rocío
los estambres de las flores mutiladas.

No son las sombras
de muros agrietados,
es el misterio derribado en su brillo,
la solidez del canto
en la vastedad de la muralla.

Y allí,
los rutinarios escultores de las formas,
cedieron a la piedra
la geometría de las uniones,
en sus perfiles de garzas y gaviotas.


jueves, 14 de octubre de 2010

Paisajes de Octubre




Descubrimos en la bruma
un sombrero
de plumas y guirnaldas,
de soles amarrados a praderas,
y de brisas que se esconden en su brillo.

Y en el torrente
de aguas y crisaldas
de silencios
apagados en la hoguera,
distantes de tus ojos,
cercanos a tus labios,
en el coro músical de las pasiones.

Entenderiamos
que el follaje
se incrustaba en nuestras pieles,
aguijoneando
hasta el delirio nuestros cuerpos.

Luego,
huíamos del remanso,
escribiendo proclamas y canciones
en los cántaros sonoros de la estancia.

Hoy,
despues del ascenso,
anidan los pájaros
en el vientre de las estrellas,
y se acorrala el vestigio
en el haz de luz
de tus versos sublevados.

Somos del tiempo
abrazando los tambores,
en las calles asoladas de tu villa
y en los muros liberados por la sangre.

Rebelde alfarero,
nuevos tiempos agitan las banderas
celebrando la vida en las montañas,
sopla el viento
derrumbando las blasfemias,
y se proclama el amor
liberando a los ausentes.


viernes, 8 de octubre de 2010

Cantar del tiempo







A Miguel Hernández en el centenario de su gloria



Es oscuro sembrar.
Es oscuro sembrar, tal como suena la palabra,
construír solamente con las manos,
sintiendo como vuelan
desde lo profundo:
el grito y su plumaje de pueblo y de bandera.

Es oscuro lo dicen las semillas,
el arado,
el pantalón harapiento y la comida.

Ausente en el propio sueño,
es oscuro conversar,
herir con la sonrisa
nidales y overoles proletarios,
queriendo conducir multitudes a la Aurora.

Es oscuro llorar.
Es oscuro,
cuando el agua mutila los aromas
y hace falta,
emigrar y emigrar para seguir sembrando.
Lo dicen nuestros muertos,
la cuchara y las sombras,
el polvo de los libros disecados por la lluvia.

Horadamos como enterradores
y nos entierran,
cantamos,
nos prometen la gloria,
los niños comulgan en el alba
y mueren por las tardes fusilados.

Es oscuro gritar.
Es oscuro gritar,
mientras nos siguen quemando los ojos,
mientras la boca se abre,
y el estomago invita,
insectos de verdor y de vigilia
al velorio profundo de la carne.

Es tal cómo suena el río
cuando arrastra piedras,
y las piedras
es todo lo que sigue muriendo en las plazuelas,
alegremente
como pájaros anunciados por el trueno.

Es oscuro caminar.
Es oscuro y es grande,
es rojo y es del pueblo,
es ancho y es de Patria.

Es tal vez oscuro?
No!
No es oscuro si cantamos,
y marchamos de entre las ruinas de la patria
para que brille toda la luz del oprimido.

No es oscuro!
Oscuro el cerebro de los infames y traidores,
oscuro el corazón del magistrado,
pútrido y esponjoso
el cerebro de todos los coyotes.

Oscura,... como en una noche de cuervos,
la mano del que nos explota hasta la muerte.

Grande,
muy grande y hermoso es este grito:


¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES: UNÍOS!




viernes, 1 de octubre de 2010

En su día de farsantes

A chavetazos
vociferan los periódicos
amarrando la conciencia
de los zombies
y purifican
el estiércol de su fauna
vómitando odio en los vitrales.

Crucifican
el abecedario
mutilando
y lacrando
el lenguaje
de las verdades
que se esconden
y se mutan
trasgrediendo
el orden de las cosas.

Los aviesos
lectores de a pie
mascullan
los titulares del espanto
y se orinan
sobre el papel
amarillento y censurable.

Qué decir
de los noticiarios
mediocrefaranduleros
que compiten
exibiendo
el velorio de las carnes
que incineran
el talento de las formas
para tragarse la verdad
en cementerios.

Miro y escucho
los bocinazos de la noche
comulgo
en el vino ausente
escribiendo
las coordenadas de un poema:
Luego
atribulado en el silencio
recorro la calles de Lima
avergonzado
de los políticos farsantes
que contaminan con su aliento
la belleza del terruño.

Nostalgias


La soledad
aloca los sueños
incinera
el amor de las gaviotas
crepitando el aroma de las flores.

Me siento acorralado
en el misterio de los apus
masticando la sal en los moluscos
bebiendo el líquido
desenfrenado de tu boca.

Y me golpean
el tañido de las formas
el eclipse
de la sombra perseguida:
entre vuelos y acrobacias
mueren en ti los guayabales
en el arrozal
horizontal de las semillas.

No me escondas
en el quiebre de las sílabas
tampoco
en la inercia de las comas
ámame
en la gramática rebelde del poema
y secuestra de mi
las emociones
la nostalgia de los odios redimidos
en el fuego
que arremete entre mis venas.

Esta tristeza que no es llanto
es locura
o pensamiento
una guitarra
ametrallando los sonidos
escribiendo
una sonata en la muralla.

¡No te escondas en las letras de mi canto !...